¿Qué es el justo a tiempo (JIT)?
El justo a tiempo es un sistema de gestión de inventario en el que el material se recibe justo cuando se necesita para producción o venta, en vez de mantenerse almacenado con antelación.
El objetivo es reducir el capital inmovilizado en stock y el espacio de almacén, trasladando esa responsabilidad a una coordinación estrecha con los proveedores.
El concepto se popularizó con el sistema de producción de Toyota en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando la escasez de espacio y capital obligó a fabricar solo lo que se iba a vender de inmediato. Desde entonces se ha extendido mucho más allá de la manufactura, y hoy también se aplica en distribución y retail para reducir el stock que no genera valor mientras espera en un estante.
Cuándo funciona y cuándo falla
JIT funciona bien cuando la demanda es predecible y los proveedores cumplen plazos de entrega de forma consistente. En esas condiciones, reduce costes de almacenamiento sin aumentar el riesgo de rotura de stock.
La condición que más pesa no es solo la fiabilidad de un proveedor puntual, sino la resiliencia de toda la cadena de suministro: transporte, aduanas y capacidad de producción del proveedor influyen tanto como su compromiso contractual. Por eso el JIT tiende a funcionar mejor con proveedores cercanos geográficamente o con varios proveedores homologados para el mismo artículo, de forma que un problema puntual no paralice toda la operación.
- Funciona: demanda estable, proveedores fiables, plazos de entrega cortos y consistentes
- Falla: picos de demanda inesperados, proveedores con retrasos frecuentes, o dependencia de un solo proveedor
- El riesgo del JIT es que un solo fallo en la cadena de suministro detiene la producción o la venta
- Los eventos externos (aduanas, transporte marítimo, cierres de fábrica) afectan mucho más a una operación JIT que a una con stock de seguridad
Aplicarlo a parte del catálogo, no a todo
La mayoría de pymes no aplica JIT a todo el inventario: lo reserva para artículos con proveedores muy fiables y demanda estable, mientras mantiene stock de seguridad en artículos críticos o de proveedores menos predecibles.
StockFlow permite configurar puntos de reposición distintos por artículo, de forma que pueda combinar JIT selectivo con stock de seguridad donde el riesgo lo justifique.
Una forma práctica de decidir dónde aplicar JIT es cruzarlo con el análisis ABC: los artículos A de proveedores fiables son buenos candidatos porque el ahorro en capital inmovilizado es alto y el riesgo de proveedor es bajo, mientras que los artículos críticos para la operación, aunque sean C, suelen justificar mantener stock de seguridad pase lo que pase con el proveedor.
Ejemplo práctico
Imagine un taller que ensambla muebles a partir de piezas de un único proveedor local con plazos de entrega de dos días, muy estables durante todo el año. En ese caso, pedir solo lo necesario para la producción de la semana reduce el espacio de almacén y el capital atado a piezas que, de otro modo, esperarían semanas antes de usarse.
Ese mismo taller, si depende de un componente electrónico importado con plazos de entrega de ocho semanas y picos de demanda en campaña navideña, probablemente necesite mantener stock de seguridad de ese componente en concreto, aunque aplique JIT al resto de piezas locales. La decisión no es "JIT sí o no" para todo el negocio, sino artículo por artículo.
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